lunes, 30 de mayo de 2016

ACCESO ABIERTO, OPEN ACCESS, ACESSO ABERTO

El año pasado tuve la oportunidad de visitar Buenos Aires y estar en el Museo de Historia Natural Bernardino Rivadavia, participando de un encuentro científico. En uno de los costados del museo vi un mural donde se hace alusión a una frase de Ramón Carrillo, un neurocirujano argentino:


En la parte final del mural se lee: "Las conquistas científicas solo sirven si estas están al servicio del pueblo". R. Carrillo., 1949. 

Como lo dice el título de este post, soy abiertamente partidaria del libre acceso a la ciencia y al conocimiento, así que me identifico plenamente con esta frase de Ramón Carrillo. 

El año pasado también publiqué por primera vez un trabajo científico, en lengua inglesa y en co-autoría con varios colegas : 



El título más preciso en español sería "Caracterización bioquímica de la incorporación de aminoácidos ramificados en Trypanosoma cruzi".  Infelizmente, este trabajo no se encuentra abierto al público y los resultados obtenidos en nuestros experimentos no son en definitiva de dominio público. Por eso, y respetando los derechos editoriales que pactamos con la revista, hoy quise describir en español y de manera simple mi propio trabajo con el fin de sentar un precedente de comunicación científica abierta y sencilla. 

Es necesario entonces hablar de la enfermedad del Chagas, una infección causada por un microorganismo unicelular llamado Trypanosoma cruzi, esta enfermedad es típica del continente americano y afecta a millones de personas, principalmente en las áreas rurales. Sus síntomas son molestias cardíacas e intestinales, su diagnóstico es poco efectivo y el tratamiento existente para controlar la infección tiene diversos efectos colaterales y una baja efectividad cuando el paciente está en una fase crónica de la enfermedad. Actualmente el Chagas, no es de interés para las farmacéuticas, ni es una prioridad de los gobiernos latinoamericanos, pero sabemos que a medida que las personas migran hacia otros países, la infección se disemina por transplantes de órganos y transfusión de sangre que no son sometidos a controles para descartar la presencia del parásito. 

En nuestro laboratorio, estudiamos las diferencias bioquímicas que existen naturalmente entre el parásito y el ser humano, con el fin de entender como ocurre esta enfermedad y finalmente proponer un mejor tratamiento. 

En este trabajo publicado, describimos precisamente cómo es la entrada de tres moléculas que son conocidas como aminoácidos ramificados (leucina, valina e isoleucina), las cuales no son producidas por el parásito, esto significa que deben ser obligatoriamente obtenidos del ambiente en el cual el parásito se desarrolla, por ejemplo: el ser humano. Entender cómo entran ciertas moléculas al parásito nos permite comparar estos procesos entre diferentes organismos.  

Usando aminoácidos ramificados modificados (con una marca radioactiva), conseguimos rastrear los aminoácidos dentro de los parásitos, obteniendo valores cuantitativos sobre la velocidad con la cual ingresan, la concentración mínima necesaria para que el proceso ocurra y los factores externos que podrían afectar la entrada de estas moléculas. 

Llegamos a varias conclusiones importantes: los tres aminoácidos deben entrar por un mismo sistema de incorporación, puesto que si colocamos un exceso de uno de ellos mientras rastreamos la incorporación de otro, esta se ve afectada. La incorporación ocurre entre 15 y 40 grados celcius. El pH más adecuado para que el parásito incorpore los tres aminoácidos es 6. Existe una disminución en la incorporación de leucina, cuando el parásito tiene bajos sus niveles energéticos, lo que probablemente signifique que gasta energía transportando cada molécula y tiene una mayor afinidad por isoleucina, seguido por leucina y en último valina.

Aunque pueda parecer poco, estos datos son un pequeño aporte a la ciencia y dejan muchos interrogantes que podremos investigar en un futuro. 







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